La noche en Obras tenía un clima espeso que anunciaba verano antes de tiempo. Afuera, el aire pegajoso se mezclaba con la ansiedad de una multitud que agotó las entradas para ver a El Zar, por segunda vez en su carrera, en el mítico Estadio Obras, tras su debut en 2023.
Adentro, el calor era aún más intenso: cuerpos apretados, respiraciones cortas y un murmullo colectivo que crecía como una ola. Cuando las luces se apagaron, la temperatura subió un poco más.
El dúo se subió al escenario con una certeza clara: esta no iba a ser una noche más.
“Paradiso”, su nuevo álbum, fue el eje central del show, presentado de principio a fin, sin dejar ningún tema afuera.
Canciones como “La forma de estar solo”, “Bahía” y “Cruz del Sur” fueron recibidas como si ya fueran clásicos, acompañadas por un sonido pulido y una puesta cálida que reafirmó el universo pop-rock de la banda.
A lo largo del concierto, El Zar repasó también canciones de sus discos anteriores, reactivando la conexión con su público más fiel.
Temas como “Películas”, “Las voces” y “Apasionado” funcionaron como puntos de encuentro entre la nostalgia y la euforia colectiva.
Invitadas y sorpresas
Uno de los momentos más celebrados llegó con Karina “La Princesita”, invitada especial para interpretar “10 años”, una de las joyas del nuevo álbum.
La colaboración continuó con una versión íntima y poderosa de “Nada es para siempre”, de Fabiana Cantilo, que desató una ovación prolongada entre el público.
Luego fue el turno de Abril Olivera (Nafta), que aportó su calidez soul a “Bandido”, del disco “Río Hotel”.
Y como broche inesperado, El Zar sorprendió con una versión de “Mariposa Pontiac” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, levantando a todo Obras.

Entre el calor, los nuevos temas, los hits del pasado y las visitas sorpresa, El Zar construyó una noche completa, intensa y celebratoria.
Obras fue testigo de una banda que no solo presentó un nuevo disco, sino que consolidó su lugar en la escena nacional con un show a la altura de su crecimiento.
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