Desde Barcelona, el productor peruano Ginope lanza Funky Munchies, un álbum colaborativo que reúne a 18 artistas de América Latina y Estados Unidos en 14 canciones que cruzan el rap, el funk, el soul y el groove con una mirada urbana y comunitaria. El proyecto, codirigido junto al también peruano Alejo León, propone una experiencia colectiva que prioriza el ritmo popular y el lenguaje cotidiano como punto de encuentro entre escenas, generaciones y territorios.
El disco destaca por su enfoque intergeneracional. Participan figuras consolidadas como Mcklopedia (Venezuela), Remik Gonzalez (México), Mr. Pauer (Venezuela/EE.UU.), Niña Dioz (México), Xperimento (EE.UU.) y Metalingüística (Chile), junto a voces emergentes como DM (Perú), Valentina Perdido (Puerto Rico), Michi Sanz (Venezuela), Mimi Rose (Argentina), Fuxbeat (Puerto Rico), Vikina (EE.UU.), Emi Torres (Argentina), MP El Juvenil (Argentina), Caroh (México), Snifflez (EE.UU.), Giru Mad Fleiva (Perú) y Valles-T (Colombia). Cada colaboración responde a una lógica de afinidad musical y no a una fórmula preestablecida, lo que permite que el álbum fluya con naturalidad sin perder cohesión.
La producción parte de beats diseñados por Ginope, que funcionan como disparadores creativos para que cada artista construya su intervención con libertad. Esta metodología evita la sobreproducción y permite que las diferencias estilísticas se integren sin forzar la unidad. Las letras abordan temas como la vida en comunidad, las relaciones personales, la fiesta, el desamor y la identidad latinoamericana desde una perspectiva directa y sin filtros.
Funky Munchies no busca representar a Latinoamérica como una abstracción, sino que deja hablar a sus ciudades, sus acentos y sus códigos. Cada canción encierra una atmósfera distinta, marcada por el contexto de quien la interpreta. Desde Lima hasta San Juan, desde Medellín hasta Tijuana, el álbum funciona como una red de voces que se cruzan sin necesidad de uniformarse. Ginope, desde la distancia, mantiene una escucha activa sobre lo que ocurre en las escenas locales y articula un proyecto que celebra la diversidad sin perder el ritmo común.
