El mundo de la música despide este 5 de junio de 2026 a Carlos Alberto Solari, mejor conocido como el Indio Solari, histórico cantante, compositor y líder de la emblemática banda argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El músico falleció a los 77 años en su domicilio de las afueras de Buenos Aires, dejando un legado que marcó profundamente la historia del rock en español.
Nacido en Paraná, Argentina, en 1949 y criado en la ciudad de La Plata, Solari se convirtió en una figura fundamental de la cultura popular latinoamericana. Junto a Eduardo «Skay» Beilinson fundó Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, agrupación que desde finales de los años setenta construyó un fenómeno artístico único, caracterizado por su independencia, su fuerte conexión con el público y letras cargadas de simbolismo, crítica social y poesía urbana.

Durante las décadas de los ochenta y noventa, discos como «Oktubre», «Un baión para el ojo idiota», «La mosca y la sopa» y «Luzbelito» consolidaron a Los Redondos como una de las bandas más importantes del rock argentino. Sus conciertos se transformaron en auténticos rituales multitudinarios que reunían a miles de seguidores alrededor de una identidad cultural que trascendió la música.
Tras la separación de la banda en 2001, el Indio inició una exitosa etapa junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, proyecto con el que mantuvo una convocatoria masiva y publicó álbumes que reafirmaron su vigencia artística.
En los últimos años, el músico se mantuvo alejado de los escenarios debido al Parkinson, enfermedad que hizo pública en 2016 y que limitó gradualmente su actividad artística. Sin embargo, continuó participando en proyectos musicales y mantuvo una estrecha relación con su público a través de mensajes, grabaciones y apariciones especiales.
La noticia de su fallecimiento ha generado una profunda conmoción en Argentina y en toda América Latina. Miles de seguidores, artistas y figuras de la cultura han comenzado a rendir homenaje a quien fue mucho más que un músico: un símbolo de rebeldía, independencia creativa y autenticidad.

Con su partida, se apaga una de las voces más singulares del rock latinoamericano, pero su obra permanecerá viva en canciones que acompañaron a generaciones enteras y que hoy forman parte de la memoria colectiva de millones de personas.

