Detrás del proyecto está Yaite Ramos Rodríguez, quien ha construido un sonido poderoso donde conviven el hip-hop, trap, reggae, dancehall y reggaetón con sus raíces afrocubanas. El resultado: una propuesta intensa, sensual y combativa que en vivo se convierte en una experiencia energética difícil de ignorar.
Tras una gira reciente por Argentina y Chile, la artista consolida su lugar dentro del circuito latinoamericano y apunta directo a un 2026 que pinta clave para su carrera.
Dos EPs, dos mundos
Este año llega cargado de nueva música con el lanzamiento de dos EPs que exploran distintas caras de su identidad:
El primero, “Notas al Viento”, verá la luz el 3 de julio y nace literalmente en movimiento. Inspirado en sus viajes por países como Estados Unidos, México, Cuba, República Dominicana, Brasil y Argentina, el material funciona como un mapa sonoro donde las colaboraciones y la espontaneidad marcan el pulso creativo.
Su primer adelanto, “La Folie” (27 de marzo), fue grabado en Nueva York tras un show en el mítico SOB’s. En esa sesión se sumaron talentos como Riichylee y el productor Babylotion, dando forma a un track que captura la vibra cruda y orgánica del momento.
El universo visual del proyecto corre a cargo de Yodax, quien traduce esta mezcla cultural en una estética igual de vibrante.
Por otro lado, “ADN”, programado para octubre, se mueve en una línea más íntima. Grabado en Cuba junto a su familia, incluye colaboraciones con figuras clave como su padre Jesús ‘Aguaje’ Ramos, parte de Buena Vista Social Club, y su tío Mayito Rivera, de Los Van Van. Un proyecto que promete raíces, memoria y mucha carga emocional.
Colaboraciones sin fronteras
La Dame Blanche no se detiene ahí. Su universo sigue creciendo con colaboraciones junto a nombres como Cimafunk, Baja Frequencia, Lazy Flow, Macha y Cedric Myton, reforzando su identidad como un proyecto sin etiquetas y en constante evolución.
Con una mezcla que conecta lo ancestral con lo urbano y lo local con lo global, La Dame Blanche no solo está haciendo música: está construyendo un puente cultural que suena cada vez más fuerte. Y sí, este 2026 pinta para ser suyo.


