Gueorgui Gospodinov el escritor búlgaro con su libro el jardinero y la muerte del 2024 que se ha publicado ya directamente en España bajo el sello Impedimenta. Bajo traducción de María Vútova. en una edición que lleva vendidos cerca de 30.000 ejemplares, según sus editores, y que se ha llevado el premio Nacional de la Crítica 2026.
Cuenta desde la perspectiva de un hijo como es que se va apagando la vida de su padre y que sucede durante este proceso donde el dolor se manifiesta en todas las aristas posibles. Los vínculos más íntimos se develan Es una novela que se enfrenta al dolor cara a cara y no es algo sencillo, por eso esta es una de sus grandes fortalezas del libro.
El jardinero la muerte te ayuda a seguir a delante sin olvidar esas ausencias que nos marcan y ahí se vuelve la metáfora del jardín como un espacio donde todo vuelve al inicio, donde las cosas florecen y es un espacio también que le permite a la memoria ser y estar.
A finales de 2023, Gospodínov y su familia reciben la noticia de que su padre sufre un cáncer terminal. Ya sobrevivió, diecisiete años antes, a otro, pero esta ocasión, a sus setenta y nueve años, parece ser la definitiva. El jardinero y la muerte es en el que no hay distancia entre protagonista y narrador.
Y es un momento que sin duda, te deja sin palabras y te enseña la importancia del silencio y la reflexión hilvanar recordar y resistir la ausencia es un ejercicio que no solo te da madurez emocional sino te permite vivir sin remordimiento. Una de las grandes preguntas que lanza este libro ¿ Que para con quienes nos quedamos a guardar las cosas y a recordar a nuestros muertos?
La culpa de saberse una carga. La vergüenza. Aquel padre que demanda más atención, más compañía; aquel hijo que no oye, o que oyendo, no escucha, o que escuchando, no quiere escuchar.

«Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.»
La manera en que está escrito es ágil y está lleno de frases directas y descarnadas que no buscan embellecer este trance sino todo lo contrario lo muestran descarnado y desnudo y se combinan tanto la fragilidad como la culpa el desasosiego pero siempre guardando la esperanza de que en toda situación se puede reconstruir nuestra historia personal.
Es interesante como a partir de un hecho como la enfermedad se puede volver un motor para imaginar escenarios posibles con tu padre ¿ Qué hubiera pasado si? Además es un ejercicio que constantemente se entremezcla con la memoria. Trayendo recuerdos muy específicos a un presente donde la figura del padre ya no está sin embargo, algo queda dentro de ese jardín. Y es entonces como hijos nos damos cuenta que una parte de nosotros (La infancia), también se ha ido con nuestro padre.
La muerte es inevitable sin embargo esta novela es un paseo por la vida, con lo que florece con lo que se marchita, con lo que nos enraíza a la nostalgia pero también nos muestra caminos distintos para enfrentar el duelo.


